
- "El jardín de Hipatia" - ©JCChirinos
Olalla García (Madrid, 1973) estudió Historia en la Universidad de Alcalá, donde empezó a investigar sobre Persia entre siglos III y VII. Tras licenciarse, completó sus formación con diversos cursos de postgrado en las universidades de Bolonia y París.
Después de publicar artículos en revistas especializadas, aprovechó su talento narrativo para escribir Ardashir, rey de Persia (Madrid, Suma, 2005). Animada desde entonces por la extraordinaria acogida de esta primera incursión literaria, ha dedicado buena parte de su tiempo a escribir. Su segunda novela, Las puertas de seda (Madrid, Espasa, 2007), en la que el emperador romano Valeriano y Shapur, rey de Persia, se enfrentan en una formidable batalla que cambiará los destinos de ambos imperios, también obtuvo una excelente acogida de crítica y público. El jardín de Hipatia es su tercera novela histórica.
Hipatia: primera mártir de la sabiduría
La vida de Hipatia (Alejandría, circa 370 d.C. - marzo de 415 d.C.) fue enriquecida por la pasión hacia el conocimiento. Hija de Teón, considerado uno de los hombres más cultos de Alejandría, fue educada con esmero. Actualmente, se considera que no solo fue matemática y científica, sino también una reputada filósofa. Mientras Hipatia estuvo bajo la educación de su padre, este le enseñó las diferentes religiones de la época y la instruyó sobre cómo influir en la gente con el poder de las palabras. Además le reveló los fundamentos de la enseñanza, con miras a que ella misma se convirtiera en maestra. Los alumnos llegaron desde remotos lugares solo para escuchar sus enseñanzas. Fue directora de la escuela neoplatónica de Alejandría hacia el año 400. Su plan de enseñanza incluía astronomía, astrología y matemáticas. Según las referencias encontradas en las Cartas, de Sinesio, uno de sus alumnos, hay que atribuirle la invención del astrolabio, aunque aún no es seguro que esto fuera así.
Convertida en el punto central de las pugnas entre cristianos y no cristianos, su terrible muerte ocurre en marzo de 415. Hipatia fue brutalmente descuartizada por monjes, fanáticos seguidores de Cirilo. Cualesquiera haya sido el motivo preciso del homicidio, su muerte marcó el declive de Alejandría como un importante centro de aprendizaje de la Antigüedad.
La joya de Egipto
Cuando Alejandro Magno se proclamó faraón de Egipto estableció las bases para el inicio de la dinastía Tolemaica, creada por su general Ptolomeo, y cuya última representante fue la hermosa y astuta Cleopatra. Pero su entrada al país del Nilo generaría otro acontecimiento que con el correr de los años influiría en el destino de la cultura en Occidente: le entró el vivo deseo de fundar una ciudad. Y para escoger el lugar de esta ciudad recurrió a Homero a través, cómo no, de otro sueño. Un anciano de cabellos blancos le recitó: «Una isla hay luego en el proceloso mar/ delante de Egipto: Faro la llaman». En efecto, la nueva ciudad fue establecida frente a la isla de Faro, donde se construyó un edificio cuya luz serviría de guía a las naves. Alejandro mandó fijar los límites de la ciudad y, como no hubiera arena blanca con qué trazar las líneas, utilizaron harina de trigo, que de inmediato cientos de pájaros bajaron a devorar. Este augurio fue interpretado como señal de que esa ciudad albergaría muchedumbres y sería famosa en todo el mundo. Una predicción que siempre ha sido cierta. La ciudad anunciada por Homero en la Ilíada y levantada por el macedonio en abril del 331 a.C., sería la cuna del periodo que conocemos como helenístico, y acogería en su seno la Biblioteca más famosa de la Historia, donde Hipatia desarrollaría su pensamiento y donde el fanatismo la asesinaría horriblemente. Hoy, esa ciudad sigue llevando el mismo nombre.
Una novela con personajes de leyenda en un tiempo turbulento
El joven aristócrata Atanasio de Cirene ha prometido trasladarse a Alejandría para asistir a la academia de la filósofa Hipatia, llamada «El jardín de los durmientes», pues allí es donde el alumno despierta a la Verdad. Tras él deja su Libia natal, provincia asolada por una guerra en la que él mismo ha participado como oficial. Aún ignora que en la ciudad fundada por Alejandro Magno le espera una guerra distinta, más velada y sinuosa, pero igual de letal.
Alejandría, joya entre las ciudades del imperio, es una urbe violenta, peligrosa e impredecible. La pugna entre la aristocracia local, el poder eclesiástico y las autoridades imperiales se desarrolla con especial virulencia; en la ciudad se han desarrollado sangrientos enfrentamientos entre cristianos, judíos y paganos. Todas estas hostilidades estallan cuando Cirilo es elegido patriarca de la ciudad; el joven obispo, inteligente, ambicioso e implacable, está dispuesto a todo para hacerse con la hegemonía política, religiosa e intelectual.
El azar arrastrará a Atanasio a colocarse en el bando que al principio considera su adversario: la autoridad imperial. Acusado de hechicería por sus enemigos políticos, le obliga a convertirse en tutor de Dión, el protegido del prefecto augustal Orestes, gobernador de la diócesis de Egipto. Asistirá en primera línea a los conflictos entre la prefectura y el obispado, que en más de una ocasión pondrán en peligro su vida.
Maestra con devotos alumnos, y poderosos enemigos
Atanasio, usando su astucia, su inteligencia y su férrea voluntad conseguirá abrirse paso en una ciudad en la que el fanatismo cristiano se impone implacable y rechaza todo vestigio de racionalidad. Frente a este universo despiadado, las únicas fuerzas que le impulsarán a perseverar serán la creciente admiración por el prefecto Orestes, su amistad con sus compañeros de Academia (allí donde conviven las tres religiones) y, ante todo, la profunda devoción por Hipatia, madre y maestra, paradigma de virtudes, que acabará convirtiéndose en víctima inocente de las luchas que desgarran la Alejandría del siglo IV. Una época aciaga en la que Occidente vivió una de sus horas más oscuras.
Esta es una novela para los amantes de la historia antigua, documentada con rigor por una autora erudita y aguda que sabe narrar con gracia y talento literario.
Olalla García. El jardín de Hipatia. Madrid, Espasa, 2009. 424 p. ISBN 9788467031577
